Abróchate el cinturón. Estamos por abandonar el insulso y restrictivo mundo del planícola para adentrarnos en la fascinante dimensión espiritual. Vamos a sintonizar con el misterioso universo de las realidades eternas. Nos internaremos en el mundo vivo de lo perpetuo, dejando atrás el agonizante mundo presente. Entraremos en el ámbito…